Saturday, April 07, 2007

Cortar los cables

Tengo la sensación de que haber nacido en Cuba, vivas donde vivas, te ata a ella con un cordón más fuerte que el umbilical. Cuba es otra madre que también nos parió, a la que se añora y a veces se rechaza pero que nunca se olvida.
Y por más que se ponga distancia; mientras uno conserve lazos afectivos tangibles, se hace imposible no volver a ella, no desangrarse con cada nuevo acto de absurda rabia.
Ahora han hecho una redada para cortar de cuajo cualquier posible luz del exterior a través de antenas o cables de televisión clandestinas. Se entendería si la razón fuera terminar con la ilegalidad en bien del país extranjero, dueño de los medios (cosa que también discuto en nombre de la globalización y etc.) pero la sinrazón va por el atropello burdo, por el demostrar que todo lo que se mueva y respire o no, tiene que ser filtrado por la aprobación tiránica. Nada importa que con esos ilegales cables de televisión también se corten los legales cables de teléfono, que se aisle al cubano de a pie. Me jode sobremanera que esos que cortan son apenas unos miserables que tampoco están de acuerdo con el sistema, que también se quejan cada vez que al encender la tele no tienen otra opción que disfrutar de un discurso cansino y adulterado por la repetición del absurdo, el ácido de la mentira, el rechazo al desarrollo. Esos defensores del órden tampoco pueden viajar, ni hospedarse en un hotel de la isla, ni evitarse los apagones, la falta de agua, de comida, el aburrimiento. Pero viven su momento de gloria perpetuando la injusticia de la que también son víctimas.

Monday, February 19, 2007

Yo apago

Y en muchos sitios donde confunde mi acento, al recibir como respuesta: "cubana", como por reacción de resorte no falla la pregunta: "y cuánto más piensa durar...?"
Y es que por más que consiga soltura me es imposible siquiera disimular de dónde soy, de dónde vengo y eso trae como cola invariablemente el tema F.
Y es que por más que trate, no deja de apasionarme y de afectarme, así es que a veces contesto: "me va a sorprender despistada; cuando pasan alguna noticia sobre él, yo apago la tele".
Y es que... NO, decidí que no voy a dar rienda suelta a mi mente para justificar ni buscar razones. Apago y punto.

Wednesday, January 31, 2007

Olvido

Y algunos se aferran a un minuto más de su vida, mientras otros con la misma fuerza, piden su muerte y los unos y los otros, son despiadados en su afán de torcer lo que está esperando para todos: el destino.

Pueden llenar páginas de diarios, ocupar horas de noticieros, maquillar, disfrazar, apuntalar; la realidad es obvia, los años pasan y al final, la misma puerta. Que habrá detrás? Nadie ha regresado, que se le haya creído, para contarlo. Pero habrá un después, como hubo un antes aunque nos hayan hecho creer que aquello no era vida, como hay un durante que nos hizo dudar de la vida misma.

Puede que sin reconocerlo públicamente haya reflexionado sobre lo justo y lo despiadado que ha sido; quizás la historia le absuelva, quizás algunos intenten preservar su memoria. Yo lo voy a olvidar todos los días un poco más.

Saturday, September 23, 2006

Volver

Buscaba un poema de Buesa* que juraría lei hace muchos años donde decía que "nadie debe volver al pueblo donde ha nacido, y ver rotas las calles y ver secos los rios...". Quizás me latía adentro como una premonición y luego como una certeza. Volver no es una buena cosa. No cuando has querido. Pero volver, libera, en muchos modos; también avejenta, pero en definitiva prueba, lo que sentimos, lo que somos.

El viaje a la isla estuvo plagado de pequeños horrores y caricaturas; es siempre una aventura y peor quizás porque uno atrae lo que rechaza y yo rechazo tanto tantas cosas.

Miles de controles, me cobraron hasta el equipaje de mano y luego me hicieron pagar por lo que declaré de regalos. Por ejemplo: llevaba dos pares de zapatos para la madre de un amigo, un poco de ropa interior y alguna que otra muda de ropas, declaré que el valor total en regalos era de $30.00, me cobraron $35.00 pero no en la misma moneda sino en otra donde por cada $100.00 de la mía, se quedaban con $20.00, no hay que ser muy listo en matemáticas para darse cuenta; un robo a mano armada. Los "desertores", "traidores", somos un muy buen negocio para el régimen aunque no se nos reconozca como el principal ingreso de "divisas".

Luego de apenas 45 minutos de vuelo donde el avión apenas ni tomó altura, me demoré dos infinitas horas para salir del diabólico aeropuerto donde se respiraba toda clase de corrupción. Los familiares que esperaban afuera, asados bajo el calor del sol, sin más techo que el cielo, sudando, ansiando y limitados por una valla que ponen para que no puedan ver salir a sus seres queridos, se lanzaban luego unos en brazos de otros, llorando, sin importar nada más.

Las calles más rotas que nunca, más escasez que nunca en artículos básicos y ofertas absurdamente ridículas en cosas y en precios. El desánimo se nota en la gente. El transporte peor que nunca. Las tiendas que antes relucían, semi-vacías y ofertando productos nacionales de calidad nacional. Y como soy dichosa, apenas llevaba un día en la isla cuando dan la noticia en la tele de que al comandante le había pasado nosequecosa y le habian internado no sin antes arreglar su sucesión y quitar y poner a su antojo. Dos pensamientos pasaron por mi mente:

- Ni al borde de la muerte deja de joder el hijoe....
- Acábate de morir pero espera a que me vaya.

En las calles no se hablaba del tema, fue noticia de un instante en el noticiero y nada más. Se respiraba, sin embargo, el miedo en la gente. Comenzaron a movilizar a las tropas y se veían más policías y militares en las calles. Nadie se atrevía a comentar. Yo sólo estaba de paso y aunque a fuerza, a veces recuerdo que calladita me veo más bonita. La idea de quedarme atrapada me aterraba. Es terrible cuando ya no perteneces, no formas parte, no encajas.

Al día siguiente salió un escrito en el periódico, primera plana, larguísimo, exhaustivo: Sería multado todo aquel que se encontrara en posesión de antenas parabólicas o la clandestina TV por cable. Ahora más que nunca es preciso aislar al pueblo para que no se envalentone.

El contraste peor y que primero me molestó, luego dejó muda y por último indiferente fue el hecho de encontrar a la gente molesta por la situación, ansiando un cambio, hablando de necesidades básicas de dinero, ropas, medicinas, vida social pero a la vez justificando al sistema y negándose a hacer nada por cambiar. Porque es mejor que el "de afuera" se exprima y así es como si no hubiera pasado nada. Esa sensación de mirar gente-avestruz me cayó con pesar. Y se unieron tantas otras cosas. Partir me desgarró, como no las veces anteriores. Se rompieron lazos antes sagrados y siento que sólo hay unos brazos a los que quisiera volver pero prefiero hacerlos venir a mi encuentro. No me queda nada más.

Quizás en mis recuerdos regrese y deambule calles y trillos y montañas y me bañe en el mar tibio y revuelto a ratos; quizás deje la brisa metérseme adentro y remover mis entrañas; quizás cruce un río de laja en laja; quizás vuelva a abrir álbumes viejos y mis ojos se empañen y reviva en mi memoria lo que fue, lo que ya no será. Si Dios no me perdona, muy cosa suya. No pienso volver.



* Jose Angel Buesa (1910-1982), escritor cubano, prohibido en Cuba, muerto en el exilio, como tantos.

Sunday, June 11, 2006

Políticamente correcto

Hay momentos que marcan un antes y un después en la vida de cualquier pais o persona. En la historia de la isla, esos momentos son marcados, algunos con bombo y platillo, otros con sangre, los más con carencias y otros, muchos, con ignorancia autorizada.

Al conocerse sobre el caso de Elián, el niño sobreviviente de un naufragio donde falleció su madre mientras intentaban cruzar el estrecho de la muerte; es decir, de la Florida, casi en unanimidad el pueblo de la isla compartió un mismo sentimiento: "el niño debe volver a los brazos de su padre". Nunca antes, en mis años conscientes de vida, vi reaccionar en una misma comunión de ideas, desde el corazón, por voluntad propia, a tanta gente.

Pero en la isla no se puede ser feliz sin que un sesudo politiquero oportunista invente una manera de cortarte la sonrisa; no se puede manifestar pasión o convicción por una idea, incluso que refuerce la del gobierno, si no te ha sido "bajado de arriba" o autorizado por "el mando superior" y "comandante en jefe, ordene" y "sí se puede, coño" y todo el baborreico extremo. Permitir que el pueblo se lance a las calles sin permiso es un riesgo muy grande, se le podría tomar el gusto y la alta cúpula podría perder el control.

Así el caso, lo que en su momento fue espontáneo, pasó as ser organizado y dirigido por el gran terrateniente. Recuerdo la frase "que nadie en ningún bando (Estados Unidos y Cuba) utilice al niño para propaganda" y recuerdo también que creí en la justicia (un sentimiento bonito, no siempre real). De aquellos días surgió la "mesa redonda informativa" y los que aún soñábamos con la utopía del mundo mejor, creimos que sería "temporal". De eso nada! La lata sigue y menos analizar la situación real, económica y política del país, pretenden arreglar el mundo de afuera. Que en casa se sigan lavando los trapos a golpe de piedras; es más importante denunciar la injusticia del "mundo exterior". A veces confundo al "gran cacique" con "Matt", el tío viajero de los Fraggels.

En los cuentos transmitidos de voz en voz, de generación en generación, siempre hay un antes y un después. Antes, cuando había jabón por la libre, antes cuando daban x libras de arroz, "te acuerdas antes cuando vendían juguetes por los Reyes, cuando se celebraba navidad, cuando se podía entrar a un hotel, incluso siendo cubano y se podía ir a la playa y caminar todo varadero, sin permiso, te acuerdas de eso, viejo?"

El ahora hay que aprovecharlo. Por experiencia sabemos, que el después, si mejora, es apenas un indicio de algo mucho peor, alguna guerra donde iremos "voluntariamente" a morir por..., una rebaja mayor en la canasta básica de alimentos, un incremento de la tasa de cambio para seguir exprimiendo al enemigo, que a fin de cuentas somos los mismos cubanos, parias desperdigados por cualquier rincón del planeta y no me extrañaría que hasta en cualquier otra galaxia.

Hace unos dias, escucho en las mañanas "Radio Reloj, la única emisora que transmite noticias minuto a minuto...". El tema del día 8 de junio, en el mundo político, fue la muerte de uno de los líderes de la "guerra santa". La noticia era eco en multitud de cadenas internacionales; el detalle de la bomba de 500 libras lanzada sobre su refugio, la foto de su rostro y las pruebas médicas de reconocimiento... pues bien, Radio Rebelde repetía una y otra vez el mal uso de los recursos naturales por parte de Estados Unidos y la tele transmitía la primera parte del discurso del comandante en jefe por la fundación de blah, blah, blah, blah, blah, blah...

La riqueza del lenguaje juega con los sentidos. Para Cuba, Al-Zarqawi, era un "líder rebelde" "némesis de las tropas estadounidenses", "flagelo para el mando estadounidense en Iraq", "carismático insurgente". En la otra orilla y quizás en otras, no de la isla, este hombre, en aras de su ideal, organizó, ideó y dirigió muertes masivas (incluso de su propia gente), por detonaciones de bombas, secuestros y ejecuciones filmadas donde se cortaba la cabeza de los detenidos. En la isla no se puede expresar la opinión propia, es un crimen tenerla, que la mirada indique siquiera una sospecha. Se vale pensar diferente, siempre que no te descubran. No es de extrañar entonces que la supervivencia continúe siendo vivir como el avestruz, mirar para otro lado o echarse al mar.

http://www.granma.cu/espanol/2006/junio/juev8/rebelde.html

Monday, March 27, 2006

Detener el Abuso Infantil


SARAH

My name is Sarah (Mi nombre es Sarah)
I am but three, (sólo tengo 3 años)
My eyes are swollen (mis ojos están hinchados)
I cannot see, (no puedo ver,)

I must be stupid, (Debo ser estúpida,)
I must be bad, (debo ser mala,)
What else could have made (Qué otra cosa podría poner)
My daddy so mad? (a mi papá tan molesto?)

I wish I were better, (Me gustaría ser mejor,)
I wish I weren't ugly, (me gustaría no ser fea,)
Then maybe my Mommy (entonces, quizás, mi Mami)
Would still want to hug me. (aún quisiera abrazarme.)

I can't speak at all, (No puedo hablar)
I can't do a wrong (no me puedo equivocar)
Or else I'm locked up (o me encierran)
All the day long. (todo el día.)

When I awake I'm all alone (Cuando me despierto estoy sola)
The house is dark (la casa está oscura)
My folks aren't home. (no hay nadie en casa.)

When my Mommy does come (Cuando llegue mi Mami)
I'll try and be nice, (trataré y seré amable,)
So maybe I'll get just (entonces, quizás, sólo)
One whipping tonight. (me azoten una vez en la noche.)

Don't make a sound! (No hagas ruido!)
I just heard a car (acabo de escuchar un auto)
My daddy is back (mi papi está de vuelta)
From Charlie's Bar. (del Bar de Charlie.)

I hear him curse (Lo escucho maldecir)
My name he calls (grita mi nombre)
I press myself (me presiono a mi misma)
Against the wall. (contra la pared.)

I try and hide (Trato de esconderme)
From his evil eyes (de sus malvados ojos)
I'm so afraid now (tengo tanto miedo ahora)
I'm starting to cry. (comienzo a llorar.)

He finds me weeping (El me encuentra sollozando)
He shouts ugly words, (me grita palabras feas,)
He says its my fault (dice que es mi culpa)
That he suffers at work. (por lo que sufre en el trabajo.)

He slaps me and hits me (Me abofetea y golpea)
And yells at me more, (y me grita cada vez más,)
I finally get free (finalmente me libero)
And I run for the door. (y corro hacia la puerta.)

He's already locked it (El está ya encerrado)
And I start to bawl, (y comienzo a gritar,)
He takes me and throws me (me agarra y me lanza)
Against the hard wall. (contra la dura pared.)

I fall to the floor (Caigo al suelo)
With my bones nearly broken, (con mis huesos casi rotos,)
And my daddy continues (y mi papi continúa)
With more bad words spoken. (diciendo más malas palabras.)

"I'm sorry!", I ! scream ("Lo siento!", grito)
But its now much too late (pero ya es demasiado tarde)
His face has been twisted (su cara se ha torcido)
Into unimaginable hate. (en un odio inimaginable.)

The hurt and the pain (El daño y el dolor)
Again and again (otra vez y otra vez)
Oh please God, have mercy! (Oh, por favor, Dios, ten piedad!)
Oh please let it end! (Oh, por favor, has que termine!)

And he finally stops (Y finalmente se detiene)
And heads for the door, (y se va hacia la puerta,)
While I lay there motionless (mientras quedo inmóvil)
Sprawled on the floor. (tirada en el suelo.)

My name is Sarah (Mi nombre es Sarah)
And I am but three, (y sólo tengo tres años,)
Tonight my daddy (esta noche mi papi)
Murdered me. (me ha asesinado.)

Hay cientos de niños como Sarah, que mueren cada día, que son mutilados física y emocionalmente, sobre todo por quienes más quieren. La violencia humana desatada por frustraciones, carencias o repetición de patrones, no ha podido dejar fuera a los menos preparados para afrontarla. Quizás este mensaje no salve una vida pero pueda remover conciencias y quién sabe, hacer la diferencia.

Pásalo si estás Contra el Abuso Infantil.

Saturday, March 25, 2006

La legión del regreso

La legión del regreso
Por Agustín Tamargo


Salen de una isla pequeña y se han diseminado por toda la tierra grande. Uno, es profesor en una universidad de Australia; otro, abrió en Alaska un restaurante. Nada los arredra, ni el frío ni el calor. Los seduce el trópico de la Florida pero soportan igualmente a pie firme los hielos de Boston y Nueva York.

No mendigan: trabajan.

Los que allá eran pobres, aquí son ricos. Los que allá eran medio pelo, aquí son pelo y medio. Ningún obstáculo sujeta su laboriosidad beligerante si la oferta es digna. Uno es rector de la Universidad; otro, maquilla muertos. Cambian, pero en la superficie. En Miami, siguen jugando bolita, peleando gallos escondidos y enviando los hijos a la escuela privada. En Madrid, están contra José Luis Rodríguez Zapatero y en Caracas, contra Hugo Chávez.

Siempre en la oposición. Se les critica y se les envidia pero en el fondo se les admira. Gallegos por el trabajo y judíos por la voluntad de sobrevivir constituyen una legión empecinada que no se deje ignorar. Traen la música calurosa, el ruido, los frijoles negros y la palomilla con moros y maduros. Pero traen sobre todo la simpatía, la cordialidad y la laboriosidad.

¿Quiénes son? Son los cubanos del destierro, la única población mundial trasplantada que (salvo los hebreos) en un tercio de siglo no ha perdido su identidad. Los que admiraban a Cuba desde lejos como ejemplo supremo de pujanza latinoamericana, los que veian a Cuba como un milagro étnico y cultural donde todo parecía un relajo pero todo funcionaba bien, ya no tienen que ir a Cuba para conocerla. Aquí la tienen. Esta es Cuba. Estos son los cubanos.

Exagerados, fanfarrones, ruidosos, sí. Pero también vitales, intensos y profundamente creadores.

Qué no han hecho en estos 46 años los cubanos del destierro para sobrevivir con dignidad? ¿Qué actividad manual o intelectual no han ensayado, en éste o en aquel país, por complicada que pareciera, para no quedarse detrás, para no dejarse discriminar?.

En algunas de esas actividades han llegado tan lejos que superan a emigraciones que los precedieron por cerca de medio siglo. No hay hospital en Estados Unidos donde no haya hoy un médico cubano. No hay periódico donde no haya un periodista cubano, ni banco donde no haya un banquero cubano, ni publicitaria donde no haya un publicitario cubano, ni escuela donde no haya un maestro cubano, ni universidad donde no haya un profesor cubano, ni comercio donde no haya un manager cubano.

En las Grandes Ligas del béisbol el nombre de más color y brillo es el de un cubano. En Madrid, el primer poeta latinoamericano es un negro cubano. En la Coca Cola, el presidente fue un cubano. Hasta en el Congreso de Washington se sienta en su modestia y en su eficiencia una cubana.

En las tierras prestadas el extranjero parece llevar siempre en la frente la marca del sitio de donde viene. Los cubanos llevan a Cuba. Pero la enaltecen y la honran, porque además de en la frente la llevan en el corazón.

Pero hay algo en el desterrado cubano, a mi juicio, superior aún a esa actividad profesional triunfante. Y es su odio al despotismo del que huye, su amor a la tierra que dejó.

Eso lo separa y lo define. Eso da a sus triunfos en medio del desarraigo, una grandeza que de otro modo no tendría.

¿Por qué, preguntan algunos, no se acaban de quedar tranquilos los exiliados cubanos?
¿Por qué no aceptan de una vez que perdieron la batalla, que Castro les ganó, y que con los medios de que disponen nunca podrán vencer a la tiranía?
¿Por qué no acaban de afincarse definitivamente en estas tierras hospitalarias que los han acogido y donde viven en lo material muchas veces mejor que como vivían allá?.

Los que preguntan no conocen a los cubanos.

El cubano sabe esto: aún teniéndolo todo, si le falta Cuba, no tiene nada. Sabe más todavía. Sabe que esa prosperidad de que disfruta, lejos de su isla hambreada y aterrada, es en cierto modo una forma de traición.
Por eso, si se mira bien, se verá que a veces parece que el cubano ríe, pero en realidad está llorando.

Le nace el hijo, le crece, se le gradúa en la Universidad, pero el cubano suspira: ¡Ah, si estuviera en Cuba!

Compra una casa, su auto, o su lancha, y sigue suspirando: ¡Ah, si los tuviera en Cuba!

De una manera misteriosa, que no puede definir, hay un vínculo con aquello que tira de él hacia allá.

Ahora que la perdió sabe que no puede vivir sin Cuba, y la sueña de noche, y le agiganta los valores, y la embellece y la idealiza, y se culpa de no haberla entendido mejor, y la recrea en sus cantos y bailes, y la revive en sus historias, en sus costumbres y en sus comidas.

¿Por qué compran hoy los cubanos más libros cubanos que nunca?
¿Por qué tienen sus casas, sus negocios y sus oficinas, llenas de palmas, de banderas, de escudos y de retratos de Martí?
¿Por qué escarban en la Historia?
¿Por qué redescubren a Guiteras y adquieren viejas colecciones de Bohemia?
¿Por qué se reúnen en los municipios borrando antiguos antagonismos de partido o clase?

Porque el cubano sabe que lo único auténticamente suyo es Cuba y que a ella tiene fatalmente que regresar.

Ahora la tiranía castrista anda en sus estertores finales, se ve claramente que el cubano se ha estado preparando siempre, aunque no lo supiera, solo para esto: para el momento del regreso.
No hablan de otra cosa.

No les importa que les digan que todo lo que dejara la tiranía es hambre y ruina.
No les preocupa que le devuelvan la residencia o el negocio, si lo tenían.
No admiten que el rescoldo de odio que deja el comunismo acaso los quemara.
Lo único que desean es volver.
La casa donde nació está derruida, al pueblo se lo han puesto desconocido, la madre ha muerto.

Pero no importa.

El exiliado quiere de todos modos a esa casa, a ese pueblo y a esa tumba.

La Patria empieza ahí.

En el exilio tropezó, erró, y se equivocó, pero está salvado también porque en el fondo de su ser nunca traicionó a Cuba.

Barco, avión o balsa, no lo sé. Pero el abrazo está próximo.

A los que les molesta a veces el llamado predominio cubano en Miami yo les digo: Paciencia, ya falta poco. Aquí va a haber muy pronto para ustedes miles de puestos vacantes y de casas vacías. ¡Y qué les aproveche!