Esta es la nueva noticia, la nueva caida de la mata!
Pero no se dice siempre que segundas partes nunca fueron buenas?
Es que no se leen la historia?
El primero puso la idea, la pasión, la lucha; el otro le siguió los pasos, imagino que en ocasiones acobardado y rezongando.
El resto es seguir la rima. Cuál es la sorpresa?
Thursday, November 19, 2009
Thursday, November 12, 2009
Generación Y - Yoani Sanchez
Veo en la tele la noticia de una golpiza infligida a Yoani Sánchez en Cuba. Por algunos de sus escritos recibidos a través de amigos es que la he conocido. Su voz en "Generacion Y" es a la vez tan lejana y cercana a lo que pienso, a lo que mis amigos piensan, y es que formamos parte de la misma generación y de la misma degeneración social.
Hace poco ha sido brutalmente golpeada, ella y sus amigos, por el peor delito de todos, peor que violar, robar o matar, su delito es pensar diferente a lo que el régimen ordena. Y la dictadura sigue siendo la del proletariado, y es realmente el pueblo quien la golpea y es que allá todos somos el pueblo, todos somos dueños del poder de sufrir y se nos niega el poder de pensar. Y es aún peor pues en su base, es un sistema que cree en la alfabetización del pueblo, en erradicar la ignorancia; entonces duele mucho más porque piensas y te cuestionas y te apalean por pensar y cuestionarte la injusticia.
Me indigna profundamente la impotencia de quedarme en denunciar, y recuerdo entonces a Gandhi en su lucha cual gota de agua sobre una roca, sin descanso, sin violencia y me pregunto cuándo la mano de un hermano se quedará en el aire petrificada cuando el corazón le ordene reaccionar y darse cuenta que se pega a sí mismo, a su propio hijo, que ya basta de abusos, de soportar y proteger el absurdo, la falta de derechos civiles, humanos.
Cuándo el pueblo cubano se hará digno de su propio destino, nos haremos responsables por el y podremos mirarnos al espejo de frente, sin temor de tener que responderle a la historia por actos tan bajos como el de golpear a un hermano?
Hace poco ha sido brutalmente golpeada, ella y sus amigos, por el peor delito de todos, peor que violar, robar o matar, su delito es pensar diferente a lo que el régimen ordena. Y la dictadura sigue siendo la del proletariado, y es realmente el pueblo quien la golpea y es que allá todos somos el pueblo, todos somos dueños del poder de sufrir y se nos niega el poder de pensar. Y es aún peor pues en su base, es un sistema que cree en la alfabetización del pueblo, en erradicar la ignorancia; entonces duele mucho más porque piensas y te cuestionas y te apalean por pensar y cuestionarte la injusticia.
Me indigna profundamente la impotencia de quedarme en denunciar, y recuerdo entonces a Gandhi en su lucha cual gota de agua sobre una roca, sin descanso, sin violencia y me pregunto cuándo la mano de un hermano se quedará en el aire petrificada cuando el corazón le ordene reaccionar y darse cuenta que se pega a sí mismo, a su propio hijo, que ya basta de abusos, de soportar y proteger el absurdo, la falta de derechos civiles, humanos.
Cuándo el pueblo cubano se hará digno de su propio destino, nos haremos responsables por el y podremos mirarnos al espejo de frente, sin temor de tener que responderle a la historia por actos tan bajos como el de golpear a un hermano?
Friday, November 06, 2009
La represión de adentro
Alguien leyó hace un tiempo este blog y me dijo que era oscuro y lleno de rabia. Qué ser no lleva dentro luz y sombras? El tema está en la proporción, el peso de cada una en la balanza.
Hablar de Cuba es difícil porque ganan las pasiones; de adentro y de afuera, nos cuesta en general ser objetivos, a nativos y a extranjeros casi por igual.
Los cubanos o defendemos a ultranza las "conquistas", bien porque las repetimos como papagayos procurando recordarnos que tiene sentido aferrarnos a un esquema de añejas intensiones o porque nos mata el reconocer que no vamos a ninguna parte que indique hacia adelante y reconocer que nos equivocamos no es parte de nuestra idiosincracia.
Y vamos de un extremo a otro, un minuto despotricamos de la vida y al siguiente nos olvidamos del hambre y compartimos la comida que apenas cubre la mitad del plato con cualquier desconocido y nos reimos de todo y de todos.
Pero cualquiera que sea la razón o la actitud que cada quien asuma en su paso por la vida, el sistema social y político de Cuba ha creado una casta diferente, con orgullo cuarteado, con hambre de sobrevivir, reprimida para aceptar en alta voz que no está de acuerdo, que hay cosas injustas, sin sentido, que maltratar a un hermano (porque eso somos todos) no está bien y cuando más nos quedamos al margen, porque tememos la externa represión sin aceptar que nos viene de adentro.
Hablar de Cuba es difícil porque ganan las pasiones; de adentro y de afuera, nos cuesta en general ser objetivos, a nativos y a extranjeros casi por igual.
Los cubanos o defendemos a ultranza las "conquistas", bien porque las repetimos como papagayos procurando recordarnos que tiene sentido aferrarnos a un esquema de añejas intensiones o porque nos mata el reconocer que no vamos a ninguna parte que indique hacia adelante y reconocer que nos equivocamos no es parte de nuestra idiosincracia.
Y vamos de un extremo a otro, un minuto despotricamos de la vida y al siguiente nos olvidamos del hambre y compartimos la comida que apenas cubre la mitad del plato con cualquier desconocido y nos reimos de todo y de todos.
Pero cualquiera que sea la razón o la actitud que cada quien asuma en su paso por la vida, el sistema social y político de Cuba ha creado una casta diferente, con orgullo cuarteado, con hambre de sobrevivir, reprimida para aceptar en alta voz que no está de acuerdo, que hay cosas injustas, sin sentido, que maltratar a un hermano (porque eso somos todos) no está bien y cuando más nos quedamos al margen, porque tememos la externa represión sin aceptar que nos viene de adentro.
Saturday, April 07, 2007
Cortar los cables
Tengo la sensación de que haber nacido en Cuba, vivas donde vivas, te ata a ella con un cordón más fuerte que el umbilical. Cuba es otra madre que también nos parió, a la que se añora y a veces se rechaza pero que nunca se olvida.
Y por más que se ponga distancia; mientras uno conserve lazos afectivos tangibles, se hace imposible no volver a ella, no desangrarse con cada nuevo acto de absurda rabia.
Ahora han hecho una redada para cortar de cuajo cualquier posible luz del exterior a través de antenas o cables de televisión clandestinas. Se entendería si la razón fuera terminar con la ilegalidad en bien del país extranjero, dueño de los medios (cosa que también discuto en nombre de la globalización y etc.) pero la sinrazón va por el atropello burdo, por el demostrar que todo lo que se mueva y respire o no, tiene que ser filtrado por la aprobación tiránica. Nada importa que con esos ilegales cables de televisión también se corten los legales cables de teléfono, que se aisle al cubano de a pie. Me jode sobremanera que esos que cortan son apenas unos miserables que tampoco están de acuerdo con el sistema, que también se quejan cada vez que al encender la tele no tienen otra opción que disfrutar de un discurso cansino y adulterado por la repetición del absurdo, el ácido de la mentira, el rechazo al desarrollo. Esos defensores del órden tampoco pueden viajar, ni hospedarse en un hotel de la isla, ni evitarse los apagones, la falta de agua, de comida, el aburrimiento. Pero viven su momento de gloria perpetuando la injusticia de la que también son víctimas.
Y por más que se ponga distancia; mientras uno conserve lazos afectivos tangibles, se hace imposible no volver a ella, no desangrarse con cada nuevo acto de absurda rabia.
Ahora han hecho una redada para cortar de cuajo cualquier posible luz del exterior a través de antenas o cables de televisión clandestinas. Se entendería si la razón fuera terminar con la ilegalidad en bien del país extranjero, dueño de los medios (cosa que también discuto en nombre de la globalización y etc.) pero la sinrazón va por el atropello burdo, por el demostrar que todo lo que se mueva y respire o no, tiene que ser filtrado por la aprobación tiránica. Nada importa que con esos ilegales cables de televisión también se corten los legales cables de teléfono, que se aisle al cubano de a pie. Me jode sobremanera que esos que cortan son apenas unos miserables que tampoco están de acuerdo con el sistema, que también se quejan cada vez que al encender la tele no tienen otra opción que disfrutar de un discurso cansino y adulterado por la repetición del absurdo, el ácido de la mentira, el rechazo al desarrollo. Esos defensores del órden tampoco pueden viajar, ni hospedarse en un hotel de la isla, ni evitarse los apagones, la falta de agua, de comida, el aburrimiento. Pero viven su momento de gloria perpetuando la injusticia de la que también son víctimas.
Monday, February 19, 2007
Yo apago
Y en muchos sitios donde confunde mi acento, al recibir como respuesta: "cubana", como por reacción de resorte no falla la pregunta: "y cuánto más piensa durar...?"
Y es que por más que consiga soltura me es imposible siquiera disimular de dónde soy, de dónde vengo y eso trae como cola invariablemente el tema F.
Y es que por más que trate, no deja de apasionarme y de afectarme, así es que a veces contesto: "me va a sorprender despistada; cuando pasan alguna noticia sobre él, yo apago la tele".
Y es que... NO, decidí que no voy a dar rienda suelta a mi mente para justificar ni buscar razones. Apago y punto.
Y es que por más que consiga soltura me es imposible siquiera disimular de dónde soy, de dónde vengo y eso trae como cola invariablemente el tema F.
Y es que por más que trate, no deja de apasionarme y de afectarme, así es que a veces contesto: "me va a sorprender despistada; cuando pasan alguna noticia sobre él, yo apago la tele".
Y es que... NO, decidí que no voy a dar rienda suelta a mi mente para justificar ni buscar razones. Apago y punto.
Wednesday, January 31, 2007
Olvido
Y algunos se aferran a un minuto más de su vida, mientras otros con la misma fuerza, piden su muerte y los unos y los otros, son despiadados en su afán de torcer lo que está esperando para todos: el destino.
Pueden llenar páginas de diarios, ocupar horas de noticieros, maquillar, disfrazar, apuntalar; la realidad es obvia, los años pasan y al final, la misma puerta. Que habrá detrás? Nadie ha regresado, que se le haya creído, para contarlo. Pero habrá un después, como hubo un antes aunque nos hayan hecho creer que aquello no era vida, como hay un durante que nos hizo dudar de la vida misma.
Puede que sin reconocerlo públicamente haya reflexionado sobre lo justo y lo despiadado que ha sido; quizás la historia le absuelva, quizás algunos intenten preservar su memoria. Yo lo voy a olvidar todos los días un poco más.
Pueden llenar páginas de diarios, ocupar horas de noticieros, maquillar, disfrazar, apuntalar; la realidad es obvia, los años pasan y al final, la misma puerta. Que habrá detrás? Nadie ha regresado, que se le haya creído, para contarlo. Pero habrá un después, como hubo un antes aunque nos hayan hecho creer que aquello no era vida, como hay un durante que nos hizo dudar de la vida misma.
Puede que sin reconocerlo públicamente haya reflexionado sobre lo justo y lo despiadado que ha sido; quizás la historia le absuelva, quizás algunos intenten preservar su memoria. Yo lo voy a olvidar todos los días un poco más.
Saturday, September 23, 2006
Volver
Buscaba un poema de Buesa* que juraría lei hace muchos años donde decía que "nadie debe volver al pueblo donde ha nacido, y ver rotas las calles y ver secos los rios...". Quizás me latía adentro como una premonición y luego como una certeza. Volver no es una buena cosa. No cuando has querido. Pero volver, libera, en muchos modos; también avejenta, pero en definitiva prueba, lo que sentimos, lo que somos.
El viaje a la isla estuvo plagado de pequeños horrores y caricaturas; es siempre una aventura y peor quizás porque uno atrae lo que rechaza y yo rechazo tanto tantas cosas.
Miles de controles, me cobraron hasta el equipaje de mano y luego me hicieron pagar por lo que declaré de regalos. Por ejemplo: llevaba dos pares de zapatos para la madre de un amigo, un poco de ropa interior y alguna que otra muda de ropas, declaré que el valor total en regalos era de $30.00, me cobraron $35.00 pero no en la misma moneda sino en otra donde por cada $100.00 de la mía, se quedaban con $20.00, no hay que ser muy listo en matemáticas para darse cuenta; un robo a mano armada. Los "desertores", "traidores", somos un muy buen negocio para el régimen aunque no se nos reconozca como el principal ingreso de "divisas".
Luego de apenas 45 minutos de vuelo donde el avión apenas ni tomó altura, me demoré dos infinitas horas para salir del diabólico aeropuerto donde se respiraba toda clase de corrupción. Los familiares que esperaban afuera, asados bajo el calor del sol, sin más techo que el cielo, sudando, ansiando y limitados por una valla que ponen para que no puedan ver salir a sus seres queridos, se lanzaban luego unos en brazos de otros, llorando, sin importar nada más.
Las calles más rotas que nunca, más escasez que nunca en artículos básicos y ofertas absurdamente ridículas en cosas y en precios. El desánimo se nota en la gente. El transporte peor que nunca. Las tiendas que antes relucían, semi-vacías y ofertando productos nacionales de calidad nacional. Y como soy dichosa, apenas llevaba un día en la isla cuando dan la noticia en la tele de que al comandante le había pasado nosequecosa y le habian internado no sin antes arreglar su sucesión y quitar y poner a su antojo. Dos pensamientos pasaron por mi mente:
- Ni al borde de la muerte deja de joder el hijoe....
- Acábate de morir pero espera a que me vaya.
En las calles no se hablaba del tema, fue noticia de un instante en el noticiero y nada más. Se respiraba, sin embargo, el miedo en la gente. Comenzaron a movilizar a las tropas y se veían más policías y militares en las calles. Nadie se atrevía a comentar. Yo sólo estaba de paso y aunque a fuerza, a veces recuerdo que calladita me veo más bonita. La idea de quedarme atrapada me aterraba. Es terrible cuando ya no perteneces, no formas parte, no encajas.
Al día siguiente salió un escrito en el periódico, primera plana, larguísimo, exhaustivo: Sería multado todo aquel que se encontrara en posesión de antenas parabólicas o la clandestina TV por cable. Ahora más que nunca es preciso aislar al pueblo para que no se envalentone.
El contraste peor y que primero me molestó, luego dejó muda y por último indiferente fue el hecho de encontrar a la gente molesta por la situación, ansiando un cambio, hablando de necesidades básicas de dinero, ropas, medicinas, vida social pero a la vez justificando al sistema y negándose a hacer nada por cambiar. Porque es mejor que el "de afuera" se exprima y así es como si no hubiera pasado nada. Esa sensación de mirar gente-avestruz me cayó con pesar. Y se unieron tantas otras cosas. Partir me desgarró, como no las veces anteriores. Se rompieron lazos antes sagrados y siento que sólo hay unos brazos a los que quisiera volver pero prefiero hacerlos venir a mi encuentro. No me queda nada más.
Quizás en mis recuerdos regrese y deambule calles y trillos y montañas y me bañe en el mar tibio y revuelto a ratos; quizás deje la brisa metérseme adentro y remover mis entrañas; quizás cruce un río de laja en laja; quizás vuelva a abrir álbumes viejos y mis ojos se empañen y reviva en mi memoria lo que fue, lo que ya no será. Si Dios no me perdona, muy cosa suya. No pienso volver.
* Jose Angel Buesa (1910-1982), escritor cubano, prohibido en Cuba, muerto en el exilio, como tantos.
El viaje a la isla estuvo plagado de pequeños horrores y caricaturas; es siempre una aventura y peor quizás porque uno atrae lo que rechaza y yo rechazo tanto tantas cosas.
Miles de controles, me cobraron hasta el equipaje de mano y luego me hicieron pagar por lo que declaré de regalos. Por ejemplo: llevaba dos pares de zapatos para la madre de un amigo, un poco de ropa interior y alguna que otra muda de ropas, declaré que el valor total en regalos era de $30.00, me cobraron $35.00 pero no en la misma moneda sino en otra donde por cada $100.00 de la mía, se quedaban con $20.00, no hay que ser muy listo en matemáticas para darse cuenta; un robo a mano armada. Los "desertores", "traidores", somos un muy buen negocio para el régimen aunque no se nos reconozca como el principal ingreso de "divisas".
Luego de apenas 45 minutos de vuelo donde el avión apenas ni tomó altura, me demoré dos infinitas horas para salir del diabólico aeropuerto donde se respiraba toda clase de corrupción. Los familiares que esperaban afuera, asados bajo el calor del sol, sin más techo que el cielo, sudando, ansiando y limitados por una valla que ponen para que no puedan ver salir a sus seres queridos, se lanzaban luego unos en brazos de otros, llorando, sin importar nada más.
Las calles más rotas que nunca, más escasez que nunca en artículos básicos y ofertas absurdamente ridículas en cosas y en precios. El desánimo se nota en la gente. El transporte peor que nunca. Las tiendas que antes relucían, semi-vacías y ofertando productos nacionales de calidad nacional. Y como soy dichosa, apenas llevaba un día en la isla cuando dan la noticia en la tele de que al comandante le había pasado nosequecosa y le habian internado no sin antes arreglar su sucesión y quitar y poner a su antojo. Dos pensamientos pasaron por mi mente:
- Ni al borde de la muerte deja de joder el hijoe....
- Acábate de morir pero espera a que me vaya.
En las calles no se hablaba del tema, fue noticia de un instante en el noticiero y nada más. Se respiraba, sin embargo, el miedo en la gente. Comenzaron a movilizar a las tropas y se veían más policías y militares en las calles. Nadie se atrevía a comentar. Yo sólo estaba de paso y aunque a fuerza, a veces recuerdo que calladita me veo más bonita. La idea de quedarme atrapada me aterraba. Es terrible cuando ya no perteneces, no formas parte, no encajas.
Al día siguiente salió un escrito en el periódico, primera plana, larguísimo, exhaustivo: Sería multado todo aquel que se encontrara en posesión de antenas parabólicas o la clandestina TV por cable. Ahora más que nunca es preciso aislar al pueblo para que no se envalentone.
El contraste peor y que primero me molestó, luego dejó muda y por último indiferente fue el hecho de encontrar a la gente molesta por la situación, ansiando un cambio, hablando de necesidades básicas de dinero, ropas, medicinas, vida social pero a la vez justificando al sistema y negándose a hacer nada por cambiar. Porque es mejor que el "de afuera" se exprima y así es como si no hubiera pasado nada. Esa sensación de mirar gente-avestruz me cayó con pesar. Y se unieron tantas otras cosas. Partir me desgarró, como no las veces anteriores. Se rompieron lazos antes sagrados y siento que sólo hay unos brazos a los que quisiera volver pero prefiero hacerlos venir a mi encuentro. No me queda nada más.
Quizás en mis recuerdos regrese y deambule calles y trillos y montañas y me bañe en el mar tibio y revuelto a ratos; quizás deje la brisa metérseme adentro y remover mis entrañas; quizás cruce un río de laja en laja; quizás vuelva a abrir álbumes viejos y mis ojos se empañen y reviva en mi memoria lo que fue, lo que ya no será. Si Dios no me perdona, muy cosa suya. No pienso volver.
* Jose Angel Buesa (1910-1982), escritor cubano, prohibido en Cuba, muerto en el exilio, como tantos.
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